En el instante en que este kit de estriberas mecanizadas para la GSX-S1000 tocó mi banco de trabajo, tuve que destripar las placas de aluminio fundido de fábrica para una comparación brutal. El setup OEM es una tragedia: esponjoso, flexible y mata por completo el feedback del chasis de ese legendario motor K5.
Este kit es una bestia distinta. Mecanizado en aluminio aeroespacial 7075-T6, la obsesión por la rigidez del material te vuela la cabeza. Le puse un reloj comparador al pivote de la palanca de cambios, y la precisión milimétrica de los rodamientos de agujas de doble sellado garantiza un juego radial cero. La fábrica usa un buje barato que se traba cuando la saturación térmica (heat soak) del colector de escape empieza a cocinar la zona, causando cambios falsos y un tacto de pedal horrible. Esta geometría mecanizada se ríe de la deriva térmica. Las placas están fresadas para reducir masa sin sacrificar ni un ápice de rigidez torsional, dándote una conexión a prueba de balas con la rueda trasera cuando estás clavando el acelerador a la salida de la curva. Traduce cada micro-vibración a tus botas; la moto se vuelve telepática.
Pregunta para los adictos a la mecánica que trastean con estos chasis Suzuki de puro torque: cuando montan estriberas hiper-rígidas como estas, ¿revalvulan el monoshock para compensar la pérdida de flexión, o el feedback crudo del chasis les hace más fácil poner a punto la compresión en alta velocidad?
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Webike Japan, · Publicado
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